Cocinas Iriarte
«Living Oficce»
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Herman Miller, multinacional estadounidense pionera en mobiliario de oficina, ha inaugurado sus nuevas oficinas corporativas en la colonia Hipódromo Condesa de México. Las instalaciones, que cuentan con una extensión aproximada de 1500 metros cuadrados, han sido diseñadas bajo el novedoso concepto de «Living Office», orientado a lograr espacios de trabajo más atractivos, interactivos, abiertos y estimulantes.

 

La clave de esta idea, surgida tras más de cinco años de investigación, reside en lograr una integración natural de personas, herramientas, mobiliario y espacios, conformando un lugar de trabajo más cómodo, dinámico e inspirador, en el que el fomento de la colaboración permita una mayor creatividad y rendimiento.

Jorge Gallegos, arquitecto encargado de desarrollar el «Living Office» de Herman Miller en México, optó por Santos a la hora de amueblar la cocina, considerando que ambas compañías comparten una misma filosofía y nivel de calidad a nivel mundial.

Al igual que Santos, Herman Miller sitúa a las personas en el centro de cada proyecto, procurando que el mobiliario responda a sus necesidades concretas. Además, comparten la idea de que no existe una solución válida para todos los espacios de trabajo, sino que es necesario analizar cada caso para, así, ofrecer soluciones adaptadas a sus circunstancias.

Esta forma de pensar ha guiado a las dos empresas desde sus orígenes, convirtiéndose en una de sus mayores señas de identidad. De hecho, Santos la ha plasmado en su eslogan «Pensado para ayudarte», y Herman Miller ha convertido en bandera una frase pronunciada en 1930 por Gilbert Rohde, su primer director de diseño: «Lo más importante en la habitación no es el mobiliario, es la gente».

La cocina de este «Living Office», diseñada en conjunto por Studio HL y Jorge Gallegos, combina los modelos UMBRA y ARIANE de Santos. La isla, practicable por todas sus caras, funciona como centro de reunión, contando con una amplia barra que prolonga la zona de preparación o degustación. Los muebles bajos disponen de cajones de extracción total, equipados con bandejas, cuberteros y suplementos para cacerolas que facilitan la organización y acceso a los contenidos. Por su parte, las columnas con modulación a techo incorporan electrodomésticos y zonas de almacenaje, y su perfil gola, discreto y sin tirador, favorece tanto la limpieza como la integración del mobiliario en el ambiente.